Constituye un honor y una satisfacción hacer la presentación
de este texto, que refleja los 25 años de historia de
la Asociación Española de Farmacéuticos
de la Industria, entidad que ha trabajado en conformar y mantener
el entorno técnico del medicamento en múltiples
Jornadas y Sesiones llenas de situaciones cambiantes y, a buen
seguro, anécdotas interminables.
La Industria Farmacéutica sólo puede entenderse
sustentada en elementos técnicos. El medicamento no puede
ser considerado un mero producto de consumo, pues desde su investigación
y fabricación hasta su registro y dispensación
está rodeado de expertos que, en todas las etapas, son
los encargados de ofrecer a la sociedad un producto cuya finalidad
es, nada más y nada menos, que mejorar la salud de la
población.
En efecto, son precisamente los colectivos de profesionales
quienes contribuyen a que la Industria Farmacéutica constituya
un sector que ofrece valor añadido a las sociedades en
las que se instala, con empleo cualificado y cotas de progreso
originadas por el motor de la investigación, el desarrollo
y la innovación.
Además, es de justicia reconocer que, a diferencia de
otros sectores, el farmacéutico ofrece a la población
el medicamento, elemento de incalculable valor social y sanitario,
que ha aportado beneficios indiscutibles en la profilaxis de
enfermedades infecciosas o en el pronóstico y calidad
de vida de muchas patologías. Por ello, no en vano, se
dice que los medicamentos no solo añaden años
a la vida, sino también vida a los años.
Hacer un poco historia es una forma de recapitular y permite
adquirir nuevas energías para el futuro. Puede que dentro
de 25 años las tecnologías nos ofrezcan otros
soportes distintos a los libros, pero no por ello dejará
de hacerse historia, que espero resulte tan interesante como
la contenida en la presente publicación.